Es, sin lugar a dudas, uno de los enclaves más simbólicos de nuestro municipio. Es un lugar verdaderamente privilegiado, en el que la naturaleza nos deleita con paisajes de gran belleza.
Su entorno se caracteriza por predominar carrascas y pinos, así como un variado número de plantas aromáticas y medicinales.
Es uno de los atractivos del municipio con más potencial, puesto que subir hasta el punto más alto de la Sierra de Algairén se convierte en un maravilloso espectáculo para los sentidos.
Podréis visitar la ermita de San Cristóbal, un pequeño edificio gótico, cubierto con madera sobre arcos apuntados.

En su interior, hay dos retablos de madera del siglo XVI, de tipo popular, dedicado el uno a la Asunción de la virgen y el otro a Nuestra Señora del Rosario, con relieves de los quince misterios en madera y figurillas de bulto redondo. Bastante más antigua es la imagen sedente de la Virgen con el Niño, románica del siglo XIII.
Es un lugar de oración y romerías de los fieles de Aguarón y otros lares, que se construyó gracias a las limosnas de los fieles de San Cristóbal y de Jesús Nazareno.
Si queréis pasar unos días en plena naturaleza, podéis hospedaros en los Albergues Municipales, ideales para familias, grupos de amigos y asociaciones infantiles-juveniles.